lunes, 30 de marzo de 2015

Expresiones generadoras de implicaturas convencionales en el maya yucateco: el caso de BA’ALE’/PEERO‘pero’

0. Introducción
En este trabajo llevaré a cabo un análisis sobre la expresión ba’ale’/peero del maya yucateco como generadora de implicaturas convencionales en este idioma. A partir de las propuestas de Grice (1975), Anscombre y Ducrot (1983), y Blakemore (1989) sobre implicaturas convencionales, significados instruccionales, y expresiones que restringen las interpretaciones de los enunciados analizaré las funciones del significado instruccional del ba’ale’/peero en el maya yucateco. En el primer apartado expondré estos conceptos, necesarios como base teórica, los cuales servirán para explicar nuestro fenómeno en cuestión. En el segundo apartado se presentan los datos y se lleva a cabo el análisis. En el apartado final expongo algunas conclusiones.

1. El ‘pero’ como generador de implicaturas convencionales y su significado instruccional
De acuerdo con Grice (1975) las implicaturas convencionales son significados convencionales de ciertas expresiones que determinan lo que está implicado en un enunciado además de determinar lo que está dicho. Estos significados se encuentran no en las condiciones veritativas de la proposición contenida en el enunciado sino en el sistema de la lengua, es decir, que tales expresiones no influyen en el significado veritativo de una proposición dada. A este tipo de significado se le conoce en las teorías de la Argumentación y de la Relevancia como significado instruccional o procedimental.
            De acuerdo con Blakemore (1989), el significado instruccional del ‘pero’ no es simplemente llamar la atención sobre una diferencia entre dos proposiciones de un enunciado sino que da al oyente la instrucción para procesar la proposición que lo contiene en un contexto que le permita establecer una incompatibilidad con la primera. El significado instruccional específico, siguiendo a Blakemore (1989) y a Anscombre y Ducrot (1983), sería el siguiente: Dada la estructura P pero Q, se tiene una situación en la que el oyente tiene acceso inmediato a una suposición R, resultado de que P sea un argumento a favor de una conclusión R, y Q (introducido por el ‘pero’) aparece como un argumento no-R, es decir, que cualquier proposición Q que lleve no-R se tomará como evidencia sobre la creencia del hablante de que la evidencia para no-R es más fuerte que la que el oyente tiene para la suposición R y por lo tanto éste último debe de abandonarla.
          Blakemore (1989) distingue dos funciones del significado instruccional del ‘pero’: 1) el de negación de expectativas y 2) el de contraste. Esta autora explica que en ambos casos se da la instrucción al oyente de derivar la negación de una suposición R, y en ambos casos el valor de R se determina por la interpretación de la primera proposición. Sin embargo, advierte la autora, el papel desempeñado por la primera proposición es diferente en cada caso. En la negación de expectativas, la proposición introducida por el ‘pero’ niega o implica la negación de otra proposición que el oyente deriva como una implicación contextual de la primera proposición. Esto es, esta función es la de indicar que la proposición que la expresión ‘pero’ introduce es relevante como negación de una “expectativa” que se crea debido a la proposición previa. Por su parte, en el uso contrastivo no existe sugerencia para asumir que el hablante haya derivado una suposición R de la primera proposición.
          Hay que tener en cuenta, de acuerdo con Blakemore (1989), que existen casos en los que una cláusula es relevante como negación en virtud del hecho de que su contenido proposicional explícito es inconsistente con el contenido proposicional explícito de la cláusula previa. Sin embargo, también hay casos en los que una cláusula puede ser una negación en virtud de su contenido proposicional implícito. A los del primer tipo los llama negación directa y a los del segundo tipo negación indirecta. En términos de Anscombre y Ducrot (1983) diríamos que una oposición directa es cuando la conclusión proyectada a partir de la primera proposición no es contraria a la que se debe concluir de la segunda proposición, sino que es directamente contraria a ésta segunda proposición en sí misma. Una oposición indirecta, en cambio, es cuando la primera proposición lleva al oyente a una conclusión y entonces se añade una segunda proposición con el fin de dar una razón para rechazar esa conclusión, una razón que debe superar la razón inversa que se presentó en la primera. Lo importante a notar con estas definiciones es que en una oposición indirecta una posible inferencia de la primera proposición se opone a una posible inferencia de la segunda proposición.

2. Funciones del ba’ale’/ peero en maya yucateco
Los datos que se analizan en este apartado provienen de dos diálogos y de una narración. En el primer diálogo, que consiste más bien en un cuestionario que se aplicó a un hablante de maya de Tinum, Yucatán, analizaré las respuestas en relación con las preguntas. El segundo, es un diálogo entre dos hermanos (mujer y hombre) de Carrillo Puerto, Quintana Roo. Este segundo diálogo y la narración se tomaron del libro Maya yucateco de X-Hasil sur, Quintana Roo de Christel Stolz, Thomas Stolz y Elisabeth Verhoeven. La entrevista con el hablante de Tinum, Yucatán es mía. En todos los ejemplos utilizo el alfabeto de la Comisión de Difusión del Alfabeto Maya,[1] incluyendo los ejemplos tomados de los otros autores.
            En los siguientes subapartados haré el análisis de los enunciados en los que se encuentra el marcador ‘ba’ale’/peero’. Para el análisis general de los textos, éstos se dividieron en enunciados que fueron enumerándose. Los enunciados que se analizan en este trabajo y que se presentan como ejemplos llevan el número que les corresponde dentro del texto. Estos enunciados se encuentran en maya, glosados y con una traducción libre. Para entender el contexto en el que estos enunciados se encuentran inmersos se presenta entre corchetes, para el caso de los diálogos, el contenido de lo que dice el interlocutor y, para el caso de la narración, se presenta entre corchetes la información precedente al o los enunciados en cuestión.

2.1. Primer diálogo
En este subapartado iré presentando las respuestas del entrevistado donde se registró el uso del ba’ale’/pero. En el enunciado 2 de este diálogo, la conclusión o inferencia que podría derivarse de la primera proposición es que “el hablante se encuentre en un momento en el que se encuentre viviendo sus plenos veinticuatro años” e introduce la proposición siguiente para neutralizar esta inferencia. La función del ‘pero’ es la de negación de expectativas y lo encontramos en una oposición directa.

            [¿Cuántos años tienes?]
2.         Yaan t-en 24 ba’ale’ ta’aytak in=kumplirt-ik 25 t-uláak’ semaana
            exis loc-abs1 24 pero pronto erg1=cumplir-imperf 25 loc-otro semana
‘Tengo 24 pero cumplo 25 la otra semana’

            En el enunciado 3, la inferencia que se deriva de la primera proposición es que “el hablante también haya nacido en Valladolid” pues es ahí donde vive. La segunda proposición neutraliza esta inferencia. El ‘pero’ funciona para negar la expectativa en una oposición directa.

            [¿Dónde vives (en Yucatán)?]
3.         Jach kaja’an-en t-u=noj kaajil Saki’ ba’ale’ síijnal-en t-u=kaajil Tinum,
            muy vivir-abs1 loc-erg3 gran pueblo Valladolid pero nacer-abs1 loc-erg3 pueblo Tinum
‘Realmente vivo en la ciudad de Valladolid pero nací en el pueblo de Tinum’

En el enunciado 4 la inferencia derivada de la primera proposición es que “vive en el pueblo donde nació” y por eso la segunda proposición niega directamente esa expectativa.

4.         Tinum in=kaajal peero kaja’an-en t-u=kaajil Saki’ beoora
            Tinum erg1=pueblo pero vivir-abs1 loc-erg3=pueblo Valladolid ahora
‘Mi pueblo es Tinum pero ahorita vivo en la ciudad de Valladolid’

            En la segunda parte del enunciado 7 (inciso b), la inferencia que surge de la primera proposición es que “la investigación que el hablante hace forme parte de alguna institución o proyecto”. Esta inferencia se niega al decir que lo hace por su cuenta, es decir, que “no pertenece a ninguna institución o proyecto”. Acá tenemos un caso de oposición indirecta puesto que se oponen inferencias como se esquematiza más abajo.

            [¿Estudias o trabajas?]
7.         a.         Mix t-in xook. Mix t-in meyaj xan.
                        ni hab-erg1 estudiar ni hab-erg1 trabajar también
Ni estudio. Ni tampoco trabajo.

b.         Chéen investigación k-in=beet-ik peero t-in=kuenta
sólo investigación hab-erg1=hacer-imperf pero prep-erg1=cuenta
Sólo hago investigación pero por mi cuenta.

Figura 1. Oposición indirecta
                                      

          
  En el enunciado 8 la inferencia que se desprende de la primera proposición es que, aunque ya lo haya aclarado anteriormente, pensemos que trabaje en algún lugar específico, institución o proyecto, y esta posible inferencia se cancela al introducir la proposición de que trabaja en su propia investigación. Es una oposición directa, la función del ‘pero’ es la de negar expectativas.

            [¿Qué días trabajas?]
8.         K-in=meyaj sáansamal peero t-in=meyaj=o’ t-in=imbestigasioon
            hab-erg1=trabajar diariamente pero loc-erg1=trabajo loc-erg1=investigación
‘Trabajo diario pero en mi trabajo, en mi investigación’

            En el enunciado 9 tenemos un caso en el que no hay una proposición antecedente en el mismo enunciado, sino que el ‘pero’ se opone al acto de habla del interlocutor, o quizá a una presuposición que se deriva de la pregunta que le hace, puesto que en ella la información solicitada es el tiempo que el hablante lleva trabajando en el Distrito Federal, lo que se marca con el deíctico aquí.

            [¿Hace cuántos años que trabajas aquí?]
9.         peero waye’ México=e’ DF, mix junp’éel.
            pero aquí México-top DF      ni uno
¿pero acá en México, en DF? Ni uno.

In=meyaj=e’ imbestigasioon=e’ óoxp’éel aanio
erg1=trabajo=top investigación=top tres años
‘En mi trabajo, la investigación, tres años’

            Dado que, como dijo en otra parte de la entrevista, anterior a esta pregunta, el hablante apenas llevaba tres días en la Ciudad de México, entonces el ‘pero’ se opone a esta pregunta introduciendo otra pregunta para aclarar que se está hablando del Distrito Federal y decir que no tiene ni un año.
  
2.2. Segundo diálogo
En este diálogo, dos hermanos, Fray Collí (F) y Amedée Collí (A), que están en su casa, discuten sobre un reloj extraviado. En el enunciado 3 tenemos un caso similar al último del subapartado anterior, es decir, no hay una proposición antecedente a la proposición introducida por el ‘pero’, sino que se opone a algo que se infiere del enunciado 2 que corresponde a una insinuación del interlocutor: esta inferencia es que “A agarró el reloj de F”. Vemos que el ‘pero’ introduce una proposición, mas no es ésta en sí misma la que se opone a la inferencia sino a la inferencia derivada de ella. Del hecho de que A diga que estaba escribiendo se debe inferir que “no ella (A) agarró el reloj de F” y esta inferencia se refuerza, para oponerse a la implicatura del interlocutor, cuando agrega que ni siquiera lo había visto. Por lo tanto se trata de una oposición indirecta.

2. F:     [Yo salí. Si viste que cuando me fui, el reloj estaba sobre la mesa]
3. A:    peero  teen-e’ eeste   tíin=ts’íib                    ma’      t-aw=il-aj                    tíin=ts’íib
            pero    yo-top vac     dur+erg1=escribir     neg      comp-erg2-ver-perf  dur+erg1=escribir
            ‘Pero yo estaba escribiendo. ¿No viste que estaba escribiendo

            ka’ k’uch-ech=e’                    mix      t-inw=il-aj-i’
            cuando llegar-abs2-top          ni         comp-erg1-ver-perf-cl
            cuando llegaste? Ni lo vi (el reloj)’


            En el enunciado 7 tenemos un caso interesante pues, al parecer, es la primera proposición, y no una inferencia o conclusión, la que se opone a la inferencia derivada de las proposiciones introducidas por el ‘pero’. Esto es, que el interlocutor, en el enunciado 6, implica nuevamente que A tuvo que haber tomado el reloj.

6. F:     [¿Y quién lo agarró? Si sólo tú y yo estábamos aquí. Cuando me fui y te quedaste
sola el reloj estaba sobre la mesa.]

7. A:    a.         ti’ yaan-i’        peero eeste     pues úuch a=jóok’ol, ka’ bin-ech-o’
                        loc exis-loc   pero    vac     pues comp erg2=salir conect ir-abs2-dist
                        ‘Ahí estaba, pero, este..., pues saliste y te fuiste,

            b.         pues ma’         inw=oojel        ma’ t-a=bis-aj             ta’ak-i’
                        pues neg         erg1-saber      neg comp-erg2-perf      guardar-cl
                        pues no sé si no te lo llevaste a guardar.’

            El enunciado de A comienza con la proposición “ahí estaba”, como respuesta directa a la última proposición del enunciado del interlocutor: “el reloj estaba sobre la mesa”- El ‘pero’ entonces introduce dos proposiciones de las que se deriva una inferencia que se opone a la primera proposición del enunciado: “ahí estaba”. Esta inferencia puede ser que al momento de “A salir e irse el reloj ya no estuviera ahí”, y esto se refuerza con el enunciado siguiente de A que es “no sé si te lo llevaste a guardar”.

2.3. Narración
La narración de la que se tomaron los datos para este subapartado consiste en un cuento. Éste trata sobre un milpero que rescata a una culebra, atrapada en un tronco, que después quiere comérselo. El milpero le dice que antes de que se lo coma le permita pedir tres opiniones sobre la situación y si alguna de ellas fuera que la culebra tenía razón, entonces se dejaría comer. Las primeras dos opiniones son que la culebra tenía razón. La tercera opinión es la de un zorro, que dice que tendría qué ver cómo estaba la culebra para poder entender la situación. Cuando la culebra queda bajo el tronco nuevamente, el zorro le dice al hombre que se vaya. El zorro pide borregos al hombre como recompensa, y al final la esposa del hombre, en lugar de borregos, le envía perros que casi lo matan.
            En el enunciado 14 la inferencia derivada de las proposiciones entre corchetes es la de que “la culebra no tendría ningún problema” y la proposición introducida por el ‘pero’ la niega al expresar que estaba atrapada. Es una oposición directa. La función del ‘pero’ es la de negación de expextativas.

14.       [Cuando llegó al lugar, vio una culebra que se había enroscado en un árbol.]
            peero  maax-al túun-e’
            pero    majar-est entonces=top
            ‘pero estaba atrapada.’

            En 17 las proposiciones que el ‘pero’ introduce niegan la expectativa derivada de las proposiciones de 15 y 16 que podría ser que “el milpero no ayudaría a la culebra”. Se trata de una oposición directa.

15        [No se podía liberar de donde estaba.]
16.       [No se podía ir de donde estaba.]

17.       peero  le máak=o’ ka’ t-u=ch’a’aj óotsilil     ti’ le kaan=o’
            pero det persona=dist conect comp-erg3=agarrar lástima prep det culebra=dist
            ‘pero la persona tuvo lástima de la culebra

            ka’ t-u=chéen péeks-aj le che’=o’
            conect comp-erg3=solamente mover-perf det árbol=dist
            y movió el árbol.’

            En los enunciados 19 y 20 encontramos casos interesantes con el ‘pero’. En 19 el ‘pero’ se está oponiendo a una inferencia derivada del enunciado 18. Del enunciado 18 se infiere que “la culebra debía estar agradecida”, y del enunciado 19 se deriva la inferencia de que, al querer comérselo “no estaba agradecida”. Con esto tenemos una oposición indirecta entre los enunciados 18 y 19.

18.       [Cuando movió el árbol, la culebra salió,]
19.       peero le kaan=o’        le ka’a’ ts’o’ok u=jóok’ol beyo’
            pero det culebra=dist det cuando term erg3=salir así
            ‘pero la culebra, cuando ya había salido

            leeti’=e’ ki’imak uy=óol,        taak u=janal
            3sing=top contento erg3=corazón compul erg3=comer
            estaba feliz y quería comer.’

20.       peero le máak túun    t-u=defendert-aj beyo’           túun=salbart-ik beyo’
            pero det persona entonces comp-erg3=defender-perf así dur+erg3=salvar-imperf así
            ‘pero la persona la había defendido, la estaba salvando.’

            Ahora bien, el enunciado 20, introducido también por un ‘pero’, deriva una inferencia que se opone a la inferencia derivada de 19. La inferencia derivada de 20 es “no debía comérselo” o “el querer comérselo no es el comportamiento esperado”. Podemos esquematizar estos enunciados de la siguiente manera:

Figura 2. Oposición indirecta

          
  La inferencia derivada del enunciado 20 (S en el esquema) la simbolizo cono R puesto que no es propiamente una negación de ~R, pues de serlo, de acuerdo con la ley de la doble negación, el resultado sería una inferencia R, y la inferencia derivada de S, como vimos, no es “estaba agradecida” sino “debía estar agradecida”. Es en ese sentido que se opone a la inferencia ~R.
            En nuestro siguiente ejemplo, en los enunciado 36, 37 y 38 tenemos casos de habla reportada dentro de la narración y toma forma de diálogo. Entonces, en el enunciado 38 encontramos nuevamente un caso en el que el ‘pero’ se está oponiendo no a una proposición antecedente del mismo enunciado sino a un acto de habla del interlocutor, específicamente a la aseveración de que la culebra podía comerse al milpero.

35.       [Entonces habló la gallina, la señora gallina:]
36.       [“–Pues bien, la culebra tiene razón.”]
37.       [“–Puede comerte.”]

38-       peero ba’anten k-uy=a’al-ik le máak ti’ le kaax=o’
            pero por qué   hab-erg3=decir-imperf prep det gallina=dist
            ‘“–pero ¿por qué?” dijo la persona a la gallina.’

            En los enunciados 39 a 42 el diálogo de los personajes continúa. La gallina expone todo un silogismo. Las primeras tres proposiciones del silogismo están en los enunciados 40 y 41. En el enunciado 42 aparece el ‘pero’ que introduce otras proposiciones, y la conclusión la encontramos en el enunciado 43.

39.       [“–Porque yo, mira”, dijo,]
40.       [“–pongo mis huevos”, dijo,]
41.       [“–alimento a los hombres con ellos, los alimento para que se hagan fuertes” dijo la
            gallina.]

42.       peero deespues=e’     k-uy=a’al-ik le kaax beya’
            pero después=top       hab-erg3=decir-imperf det gallina así
            ‘“–pero después,” dijo la gallina

            k-u=kiins-ik-en-o’ob=e’                             k-u=ts’áa-ik-en-o’ob ti’ ooya
            hab-erg3=matar-imperf-abs1-erg3pl=top  hab-erg3=poner-imperf-abs1-erg3pl loc olla
            “–me matan y me ponen en la olla”’
43.       [“–Por tanto, ¿no tiene razón la culebra?”, dijo la gallina]

Las proposiciones en estos enunciados no son propiamente las premisas del argumento. Son las inferencias derivadas de estas proposiciones las que en realidad son las premisas del razonamiento. Esto es, de las proposiciones de 40 y 41 se infiere que “los hombres están agradecidos por lo que la gallina hace por ellos”. Sin embargo, las preposiciones introducidas por el ‘pero’ derivan la inferencia de que “no están agradecidos” y, haciendo la comparación con el caso del milpero y la culebra concluye que, como se infiere, que la culebra no tendría por qué estar agradecida (a diferencia de la creencia del narrador, como lo vimos en los enunciados 18, 19 y 20.
            Para finalizar este subapartado quiero resaltar algo que llamaré función narrativa del ‘pero’. Habiendo ya visto cómo funciona el significado instruccional del ‘per’ en este idioma, mostraré cómo es utilizado para marcar lo que se conoce como “ruptura de la canonicidad” en una narración. De acuerdo con Hess Zimmermann (2011:107), una narración debe tener una “secuencia temporal” y también debe presentarse un evento fuera de lo esperado que rompa con esta secuencia. En esta narración, la ruptura de la canonicidad ocurre en los enunciados 3 a 5 (el enunciado 1 presenta el nombre del cuento y el enunciado 2 es la manera en la que el narrador indica que va a comenzar el cuento.

1.         [El cuento de un hombre y una culebra]
2.         [Voy a contar un cuento]
3.         [Hubo un hombre que tenía una milpa.]
4.         [Se fue a hacer su milpa.]

5.         peero túun kool=e’    ka’ t-uy=u’ub=e’        yaan u=k’áat-a’al bin ti’=e’
            pero dur+erg3 milpa=top cuando comp-erg3=oir=top compul erg3=pedir-vp cit prep-top
            ‘pero estaba haciendo su milpa cuando escuchó que alguien estaba pidiendo

            ka’ xi’ik u=salbart juntúul máak
            subj ir:irr erg3=salvar uno persona
            que fueran a salvarlo.’

            El cuento inicia propiamente en el enunciado 3 y la secuencia temporal inicia en el enunciado 4. Esta secuencia es inmediatamente rota en el enunciado 5. En seguida nos preguntamos qué es lo que el ‘pero’ está oponiendo. En primer lugar, es importante notar la posición en la que aparece. Este ‘pero’ se encuentra antes de “estaba haciendo su milpa”. El elemento que realmente está marcando la ruptura de la canonicidad es el ka’ ‘cuando’ pues introduce el evento que rompe con la secuencia: el hombre tiene una milpase va a hacer su milpaestá haciendo su milpa.
            Por su parte, lo que el ‘pero’ parece estar marcando es un aviso de que esta secuencia será interrumpida en la última etapa de la misma, es decir, en “estaba haciendo su milpa”. Entonces, el ‘pero’ parece estar negando la expectativa o la inferencia de que “se trata de una descripción de sucesos cotidianos” (derivada de los enunciados 3 y 4) y por ello el ‘pero’ aparece en la última etapa de la secuencia, presagiando el evento fuera de lo esperado, al oponer la inferencia de que “no se trata de una descripción de sucesos cotidianos”. Se da una oposición indirecta.

3. Consideraciones finales
Hemos visto cómo el ba’ale’/peero funciona como una expresión generadora de implicaturas convencionales. Su significado instruccional, hemos visto, responde al mismo que se ha propuesto para otras lenguas como español, francés e inglés. Hemos podido comprobar el funcionamiento del ‘pero’ como negador de expectativas y también que se opone tanto a actos de habla como a inferencias derivadas de enunciados de interlocutores e incluso a implicaturas conversacionales de los interlocutores. No encontré en los datos casos en los que el ‘pero’ tuviera la función contrastiva.
Si bien el lenguaje formal es importante para que, como afirman los que hacen sintaxis generativa, podamos codificar la teoría y que ésta pueda ser accesible a la comunidad científica, las puras inferencias lógicas, aunque necesarias (movimientos de premisa a conclusión), no son suficientes para entender el lenguaje humano. Para el estudio formal de la semántica es también necesario tomar en cuenta las inferencias lingüísticas. En este trabajo  nos hemos ocupado de las implicaturas convencionales que genera el uso del ‘pero’ en el idioma maya yucateco. Para finalizar, sólo quiero exponer las diferencias entre el lenguaje formal y las lenguas naturales con respecto a una proposición que es conclusión de un razonamiento. En la columna del lado izquierdo de la Figura 3, tenemos un silogismo con el cual se muestra un razonamiento en el lenguaje formal, en este caso de la lógica simbólica. Específicamente tenemos una bicondicional, que de hecho podemos formalizar como se ve al final de esa columna. Tanto el silogismo y la ecuación son muy interesantes de dar cuanta de un razonamiento. Sin embargo, en la cotidianidad, difícilmente alguien construye su pensamiento de esa manera, en especial con algo tan simple como las de este ejemplo. Ahora bien, en un enunciado como el que se muestra en la columna de la derecha de la Figura 3, vemos que la conclusión es la misma proposición que obtuvimos en el lenguaje formal, la diferencia es que en la lengua natural se trata de la inferencia ~r de la proposición q que está cancelando la expectativa r de la proposición p.

                                             Figura 3. Inferencia lógica versus inferencia lingüística





Abreviaturas
1: primera persona; 3: tercera persona; ABS: pronombre absolutivo; CIT: citativo; COMP: aspecto completivo; COMPUL: aspecto compulsivo; CONECT: conector; DET: determinante; DIST: distal; DUR: aspecto durativo; ERG: pronombre ergativo; EST: estativo; EXIS: existencial; HAB: aspecto habitual; IMPERF: modo imperfectivo; IRR: modo irrealis; LOC: locativo, NEG: negación; PERF: modo perfectivo; PL: plural; PREP: preposición; SG: singular; SUBJ: subjuntivo; TERM: aspecto terminativo; TOP: tópico; VAC: partícula de vacilación; VP: voz pasiva.

Referencias
Anscombre, J.C. y Ducrot, O. L`argumentation dans la langue, Bruxelles: Mardaga, 1983.

Blackmore, D. (1989) “Denial and contrast: a relevance theoretic analysis of but”. En: Linguistics and philosophy, XII. 15-37.

Grice, Paul (1975) Studies in the Ways of Words. Londres, Cambridge: Harvard University Press.

Hesss Zimmermann, Karina (2011) “¿Por qué es o no una narración?” en: Rebeca Barriga Villanueva (ed.), Mitos y realidades del desarrollo lingüístico en la escuela, El Colegio de México, México, 2011, pp. 105-133.

Stolz, Christel, Thomas Stolz y Elisabeth Verhoeven (2012) Maya yucateco de X-Hasil sur, Quintana Roo, Archivo de lenguas Indígenas de México, El Colegio de México, México.





[1] La Comisión de Difusión del Alfabeto Maya surge a raíz de la reunión convocada en 1994 por la Delegación Yucatán del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos, que tenía como fin adoptar un alfabeto que sirviera para alfabetizar a los adultos mayas en su propia lengua.
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Cómo referir páginas web y documentos electrónicos (Mexicon-Style)

En el texto, utiliza las páginas web y los documentos electrónicos como fuentes publicadas:

Paz Ávila (2005); Ordóñez Sosa (2010)

En las referencias citadas utiliza el siguiente formato:

Ordóñez Sosa, Rodrigo E.
2010 La literatura comprometida. Documento electrónico, http://www.winaqbahlam.blogspot.com/, [3 de mayo, 2011]

Paz Ávila, Lillian
2005 La moda europea y su influencia sobre el terno yucateco durante el siglo XIX. Documento electrónico, http://www.mayas.uady.mx/articulos/terno.html, [5 de mayo de 2011]