domingo, 21 de agosto de 2011

La lengua maya es rica en diccionarios. Por Alfredo Barrera Vásquez

Desde fray Luis de Villalpando, primer lexicógrafo de la lengua maya, muerto alrededor de 1551, se han compuesto no menos de 20 vocabularios del maya. De algunos sólo tenemos noticias, como el del mismo Villalpando que aún algunos creen que se imprimió en México y está perdido. Perdidos están también los de fray Antonio de Ciudad Real y el Vocabulario Grande Yucatano, citado por Cogolludo, ambos del siglo XVI; los de fray Juan Coronel, fray Luis Vidales, fray Gabriel de Buenaventura y fray Andrés de Avedaño, los cuatro del siglo XVII.
     Los vocabularios mayas de que hoy podría disponerse son unos doce. De éstos, cuatro son de los siglos XVI y XVII, a saber: el de fray Francisco de Solana del que existe una copia manuscrita en la Hispanic Society de Nueva York y que no se permite a nadie verlo; el de Motul, que algunos autores atribuyen a Ciudad Real, compuesto de dos partes, una maya-español y otra español maya, del cual existe una copia manuscrita en la Biblioteca John Carter Brown de Providence Rhode Island, y cuya primera parte fue editada en Mérida en 1929 deficientemente; el de San Francisco, del que existe también una copia manuscrita sacada por Juan Pío Pérez, hoy en Estados Unidos, y el de Ticul, español-maya, hallado por fray Estanislao Carrillo en 1836, copiado por Pío Pérez en 1847 y publicado en Mérida en 1898 en el volumen Coordinación Alfabética de las Voces del Idioma Maya.
     Aparte de éstos, muy importantes por su antigüedad, tenemos el diccionario de fray Pedro Beltrán de Santa Rosa, al cual llamó Semilexicón, incluido en su Arte del Idioma Maya impreso en México en 1746 y reimpreso en Mérida en 1859; los de don Juan Pío Pérez: la anteriormente mencionada Coordinación que es precisamente una colección de voces contenidas en las obras de Beltrán y el Diccionario de la Lengua Maya, obra póstuma publicada entre los años de 1866 y 1877, la cual es el mayor vocabulario impreso después del de Motul; los de Brasseur de Bourbourg, publicados en 1864 y 1866-70, así como los de Waldeck, Charancey y Zavala, e menor importancia y todos del siglo XIX.
     La lista de los vocabularios del siglo XVI y XVII se enriqueció recientemente con el hallazgo en Viena, en 1937, de un vocabulario español-maya conocido hoy con el nombre de Vocabulario de Viena copia fotostática del cual puede verse en la Biblioteca CARRILLO Y Ancona de Mérida.

Fuente: Barrera Vásquez, Alfredo “El teatro y la danza entre los antiguos mayas” en El teatro en Yucatán. Biblioteca Básica de Yucatán. SEGEY. 2009.
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Cómo referir páginas web y documentos electrónicos (Mexicon-Style)

En el texto, utiliza las páginas web y los documentos electrónicos como fuentes publicadas:

Paz Ávila (2005); Ordóñez Sosa (2010)

En las referencias citadas utiliza el siguiente formato:

Ordóñez Sosa, Rodrigo E.
2010 La literatura comprometida. Documento electrónico, http://www.winaqbahlam.blogspot.com/, [3 de mayo, 2011]

Paz Ávila, Lillian
2005 La moda europea y su influencia sobre el terno yucateco durante el siglo XIX. Documento electrónico, http://www.mayas.uady.mx/articulos/terno.html, [5 de mayo de 2011]