sábado, 7 de mayo de 2011

Juntúul loco ku bin velorio



En el 2002 constantemente conversaba con don Mundo, un señor de Acanceh que iba a hacer el jardín de mi casa. Siempre estaba de buen humor, riendo, y contando chistes y cuentos. Por cierto que él es mayero, nada más que no sé si así es la maya de Acanceh o de por sí don Mundo habla muy rápido. Recuerdo que él me decía que a mí todavía se me trababa la lengua cuando conversaba:
–K'alkalak a t'aan–me decía.
Me contó un chiste muy bueno que yo quiero compartir con ustedes pues es de las primeras narraciones en que pude entender la maya muy bien y el chiste me dio mucha risa. Bueno pues el chiste dice así:


Kíim le máako’ ka’ jbin e loco te’ velorioo’. Ku k’uchle’, kya’ala’a ti’e’:
Se murió la persona y fue el loco al velorio. Apenas llegó le dijeron:

Teche’ loco ku t’aan.
-Tú loco- dice

P’áaten waye’ neka’aj k’ubéentik cajao’ ka’ u muk e máako’ pero ma’ a t’aan, ma’ ta t’aan, ma’ wáa meen... ma’ a t’aan, kulen.
Quédate aquí, voy a entregar la caja para que entierren a la persona, pero no hables, no hables, no vayas a... este... no hables, siéntate.

Ma’alo’.
-Tá bueno

Ma’ a t’aan– kya’ik.
-No hables- dice

Entóes:
Entonces:

Chéen waa tu líi’l e animaso’ ja wike’ báax kan a beete’.
-Sólo si el velado se levanta pues ya verás qué hacer

Ma’alo’.
-Tá bueno

Pos, chilikba beyo’, kulukbae’. Ku yu’ul carroza, ku taal le carroo’, chuunk’iin le k’iin, tak lelo’ galleta u jaantik, ba!
Pues, [el muerto] estaba acostado, [y el loco] estaba sentado. Llega la carroza, viene el carro; ya era de tarde, en fin, hasta ya estaba comiendo las galletas.

¡Mare! Le máak túuno’, yaan túun ataque ti’, le máako’, le kíimo’.
Bueno! Pues la persona, la que “se murió”, más bien estaba inconsciente.

Entóes le máako’este… ka’ tyilaj le locoo’ tu kuta le animaso’ tu líik’l e animaso’! Tu kuta!
Entonces la persona, este... cuando el loco vio que el velado se levante y se siente,

Báax tu beetaje’ ka’ tu ch’a’ik trancazo, no’onoj jats’t e animaso’ ka’ tu kiinsaj.
lo que hizo fue agarrar una trancota, darle al velado una paliza y matarlo.

Le ka’aj suun e máako’:
Cuando regresó la [otra] persona:

Báan ta beetaj maistro? Báan ta beetaj loco?kya’a ti’.
-¿Qué hiciste hombre? ¿Qué hiciste loco?-le dice

U jeta’an meen kisno’ tu líik’i ka’ tu bimba. Tin wa’ike’: Tú’ux ku bin anima? Ka’ tin no’onoj jats’taj ku t’aan.
Ese cabrón que se levanta y se va. Y dije:-¿a dónde se va el velado? Y le di una paliza- dice.

Pero es posible xíipa!? Ta bin a kiins e animaso’?
-¿¡Cómo es posible muchacho!? ¿Fuiste a matar al velado?

Ma’ wáa ta wa’ik tene’ ma’ in cha’ ku bin kuta?
¿No me dijiste que no dejara que se siente?


Los componentes observables de esta composición narrativa son orientación, desarrollo narrativo que incluye acción complicante, desenlace y coda-compendio. La orientación se conforma por la información sobre los personajes (el loco y la persona que le habla) y el lugar (el velorio) donde se sitúa la escena. Para el desarrollo narrativo se encuentran los enunciados que llevan la mayor carga de la relación de eventos. Dentro de estos enunciados encontramos varios que conforman la acción complicante. El desenlace lo conforman los últimos enunciados que son los que llevan a la coda y en el cual se da un compendio de lo que es lo humorístico en esta narración.

El narrador caracteriza a los personajes de la siguiente manera: el loco aparece como pasivo, no habla sino hasta el final después de que mató al supuesto velado y también parece ser muy obediente al cumplir con todo lo que le dice el otro personaje. Este último se caracteriza principalmente por dos rasgos algo contradictorios, una es ser en apariencia el controlador del loco pues comienza con mandatos, le dice que se siente y que no hable, y la otra es que parece ser muy ingenuo al llevar a un loco a un velorio y sobre todo por las instrucciones que le da al loco sobre qué hacer en caso de que el velado se levante, cosa que nunca esperaba. Esta acción es precisamente la que caracteriza el humor en esta narración. El velado es el más pasivo de los personajes. La estrategia narrativa adoptada por el narrador para romper con las formas canónicas de la narración es la de finalizar con el diálogo de los dos personajes principales, en especial con las palabras del loco que repite (parafraseando) lo que el otro personaje principal le dijo desde un inicio, que: "vea qué hacer si el velado se levanta".

Con respecto al tipo de cadenas narrativas que componen esta narración, encontramos dos verbal dicende, uno es el verbo a’al “decir”, y el otro es t’aan “hablar”. Encontramos el factor evento, es decir, donde se interrumpe la descripción, en los enunciados que comienzan con Entóes “entonces” que funciona como intensificador. Tenemos otros dos intensificadores al principio Mare que es una interjección, y le ka’aj cuya traducción más aproximada al español es “cuando” De hecho con este enunciado es que se inicia la acción complicante, pues se avisa que ocurrirá algo que cambiará el curso de la historia para hacerla graciosa, ya que la narración no tendría un sentido cómico si el velado no tuviera un ataque y despertara para desencadenar las acciones que el loco tomaría debido a las instrucciones que le dio la persona que lo llevó al velorio.
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Cómo referir páginas web y documentos electrónicos (Mexicon-Style)

En el texto, utiliza las páginas web y los documentos electrónicos como fuentes publicadas:

Paz Ávila (2005); Ordóñez Sosa (2010)

En las referencias citadas utiliza el siguiente formato:

Ordóñez Sosa, Rodrigo E.
2010 La literatura comprometida. Documento electrónico, http://www.winaqbahlam.blogspot.com/, [3 de mayo, 2011]

Paz Ávila, Lillian
2005 La moda europea y su influencia sobre el terno yucateco durante el siglo XIX. Documento electrónico, http://www.mayas.uady.mx/articulos/terno.html, [5 de mayo de 2011]